Obviamente esto ha generado muchos debates entre las madres, tanto entre aquellas que promueven la crianza con apego como aquellas que apoyan la lactancia artificial y prefieren que sus bebés duerman aparte en sus cunas.
Curiosamente, las muertes súbitas en menores de un año se incrementaron mucho debido a este tipo de recomendaciones, ya que las madres buscaban otros lugares mas "seguros" para amamantar a sus hijos tales como: el sofá por ejemplo.

